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Maneras de aislar los techos merced al aislamiento proyectado

Reducir el frío en las viviendas

Los bloques de vecinos, los edificios de comunidades y las casas independientes o unifamiliares cuentan en muchos casos con partes de sus techos que han de enfrentarse a la acción del exterior. Podremos darnos cuenta de ello si observamos bien cómo son los tipos de viviendas que existen. El aislamiento térmico se antoja como una alternativa necesaria en estos casos.

En los bloques resulta habitual que las viviendas de la primera planta convivan con garajes, soportales o negocios con exposición al exterior (planta baja), lo que las hace ser casi gélidas durante el invierno; el frío logra penetrar con facilidad los techos de la zona baja, que a su vez coinciden con los suelos de estas viviendas, las cuales se enfrían mucho. En lo que se refiere a las viviendas unifamiliares o individuales, los suelos de la primera planta se enlazan con los techos de garajes, sótanos, bodegas o construcciones sanitarias que elevan la vivienda del nivel del propio suelo.

Aislamientos proyectados. Características

En todas estas viviendas, el aislamiento proyectado se antoja una solución muy eficaz y pragmática, toda vez que cumple su función en los techos de estas zonas que no son calentadas. Hay dos clases de aislamientos mediante proyección: en húmedo y con poliuretano rígido.

El aislamiento por proyección en húmedo se basa en aplicar materiales aislantes, los cuales tienen que humedecerse en agua para poder pegarse al soporte, pues al secarse logran fraguar los materiales. Entre los materiales que cuentan con una mayor calidad podemos destacar los siguientes:

-El mortero térmico de lana de roca:

  • Calor especifico bajo, de en torno a 825 julios
  • Desfase térmico también bajo
  • Excelsa respuesta al fuego – Euro clase A1
  • Resistencia térmica alta
  • Posee baja conductividad térmica – 0,038 w/mk
  • Es hidrófilo, por lo que ni puede absorber agua ni podrirse
  • Genial comportamiento acústico – 0,70-090 alfa
  • Se consigue calentando rocas basálticas

-La celulosa:

  • No es hidrófilo, por lo que se comporta mal frente al agua
  • Desfase térmico muy alto
  • Alta resistencia térmica
  • Muy alto calor específico – 2110 julios
  • Absorción acústica alta – 0,70-090 alfa
  • Baja conductividad térmica – 0,039 w/mk
  • Se consigue reciclando papel de periódico sin usar, al que se agregan aditivos naturales
  • Buen comportamiento al fuego – Euro clase B
  • -El supafil sistema JETSPRAY:
  • Limpio, no nutre a hongos ni bacterias.
  • No combustible. Certificado Euroclase A1.
  • Ecológico, disminuye las emisiones de CO2.
  • Es hidrófugo, obstruye la humedad.
  • Resistente a la humedad.
  • Baja conductividad térmica – 0,034 w/mk

-Proyección de poliuretano rígido

Por su parte, el aislamiento por proyección de poliuretano rígido, como su propio nombre indica, se basa en aplicar simplemente el producto de aislamiento térmico de poliuretano. Se trata de un tipo de producto de aislamiento Bi componente (Poliol más isocianato) que se adapta bien a diferentes espesores y soportes y que aporta unas prestaciones térmicas idóneas, siempre que se aplica a una temperatura concreta. Entre sus características podemos destacar las siguientes:

  • Bajo comportamiento al fuego. Euro clase E
  • Calor específico bajo, alrededor de 575 julios
  • Genial resistencia térmica
  • Extraordinaria conductividad térmica – 0,028w/mk
  • Es hidrófilo, tiene un genial comportamiento frente al agua o la humedad
  • Carece de prestaciones acústicas

Y es que para llevar a cabo un buen aislamiento térmico de techo y apostar por la eficiencia energética, lo conveniente es apostar por los mejores materiales y por lo expertos más preparados.

La inyección de poliuretano en las cámaras de aire

El aislamiento inyectado de baja densidad aplicado a las cámaras de aire con aislamientos en placas

A continuación nos centraremos en el aislamiento inyectado de baja densidad para las cámaras de aire que ya tengan aislamientos en placas. Y es que, cuando toca ponerse manos a la obra para la rehabilitación de un edificio, hallamos fachadas en las que no se puede intervenir desde el exterior por muy diferentes motivos. En ocasiones, las fachadas pueden llegar a estar protegidas o catalogadas, e incluso puede quererse aplicar otra técnica. Es aquí donde cobra sentido la inyección de poliuretano en las cámaras de aire.

No podemos dejar pasar por alto que la inyección de espuma rígida de poliuretano, al disponer de un aislamiento previo, actúa con mucha eficacia en la fachada, siempre que queramos optar por un aislamiento energético de calidad. Por otra parte, el poliuretano puede inyectarse en fachadas de doble hoja, bien sean de cemento, hormigón, ladrillo, etc.; sólo hace falta que cuente con un espacio hueco en el interior del cerramiento. El material de aislamiento deberá aplicarse justo en esta cámara.

El poliuretano, que se inyecta en la cámara de aire como un líquido, acaba expandiéndose en el interior, de manera que da lugar a una espuma rígida de celda abierta (se trata de una espuma que tiene una alta capacidad para aislar y una densidad baja, pues únicamente hay un dos por ciento de materia sólida.

Además de su gran capacidad para aislar, debemos recordar que el poliuretano tiene otras muchas ventajas, como las siguientes:

  • Posee una vida útil de más de cincuenta años.
  • Cuenta con una estructura de microceldas abiertas que lo hace ser un buen absorbente acústico.
  • Reduce ruido aéreo del exterior y disminuye el frío.
  • No reduce el espacio habitable del edificio.
  • No emite sustancias perjudiciales ni favorece la proliferación de microorganismos y hongos.

Características del poliuretano inyectado

En lo que se refiere al poliuretano inyectado, tenemos que subrayar las siguientes características:

  • Prestaciones acústicas bajas (cincuenta por ciento de celdas abiertas)
  • Conductividad térmica baja: 0,038 w/m·k
  • Resistencia térmica alta
  • Bajo desfase térmico (hasta 6 horas en espesores de 200 y 250 mm)
  • Calor especifico bajo, en torno a los 650 julios
  • Es hidrófilo, por lo que se comporta bien ante el agua o la humedad
  • Comportamiento al fuego bajo. Euro clase E

Se trata de una clase de aislamiento que puede conseguirse gracias a la reacción química del poliol y el isocianato; ambos productos, si se combinan a una presión y a una temperatura de entre treinta y ocho y cincuenta grados, pueden dar lugar al poliuretano. Además, hablamos de un producto que respeta el medio ambiente y que puede reciclarse.

La densidad que podemos conseguir por medio del poliuretano inyectado es baja: 10-15 kilogramos. No obstante, el aislamiento con poliuretano inyectado de baja densidad para cámaras de aire es un método óptimo e ideal para aquellas fachadas en las que sea imposible intervenir desde el exterior.

Maneras de aislar un garaje

Aislamiento proyectado en húmedo con garantías térmicas y protección frente al fuego

El aislamiento proyectado en húmedo es uno de los métodos más aconsejables a la hora de intentar aislar los aparcamientos y garajes; así impediremos que las temperaturas cálidas o gélidas del garaje terminen entrando en la vivienda. Se trata de un sistema que goza de prestaciones térmicas y que además protege de la acción del fuego. El proyectado en húmedo quedará genial con mortero de lana de roca o con celulosa. No hay que obviar que es una técnica que se aplica de manera rauda y que apenas precisa de obras.

Y es que suele ser complicado aislar esos lugares “no calefactados” de los parkings y garajes; la situación se vuelve compleja cuando las viviendas están en contacto con aparcamientos, los cuales son un foco de entrada de frío. De ahí la importancia de saber aislar convenientemente; de lo contrario, hasta un diez por ciento del calor acumulado en la vivienda puede perderse, con el drama energético que ello conlleva para la casa.

Es en este contexto donde la técnica del aislamiento proyectado en húmedo cobra importancia y protagonismo, ya que además cuenta con unas perfectas prestaciones térmicas y con especial protección frente al fuego. La proyección en húmedo se sirve de  aplicar materiales aislantes que quedan pegados en la parte aplicada; los materiales se humedecen para fraguar y adherirse a continuación.

Los materiales que suelen emplearse varían en función de la clase de instalación de la que se trate; el mortero de lana de roca, la celulosa o el sistema Jef Spray de Supafil de Knauf son algunos ejemplos. No hay que obviar que el proyectado en húmedo necesita abastecerse de agua; la propia lana de roca o la celulosa se mezclan en una boquilla, de manera que el material se logra adherir a la superficie. El proyectado resulta ideal en espacios donde la estética no es primordial, como podrían ser los garajes; en sitios que precisan de acabados más cuidados, como habitaciones, el aislamiento insuflado sería más recomendable.

El aislamiento en los garajes y aparcamientos es habitual, por lo que, además de aislarse térmicamente, da al edificio una resistencia al fuego que anda entre los treinta minutos y las cuatro horas. Los sistemas de proyección en húmedo resultan del todo económicos; además se aplican de una manera rápida, son eficientes y consiguen rendimientos de aplicación de hasta quinientos metros cuadrados al día, lo que abarata los costes.

Sobre el proyectado en húmedo de celulosa

El proyectado en húmedo de celulosa posee unas muy buenas prestaciones térmicas; no hay que obviar que es un material perfecto para combatir el frío, dada su baja conductividad térmica. Por otro lado, aporta protección en los garajes de zonas muy frías, ya que cuenta con una densidad de aplicación muy equilibrada.

Frente al calor del verano, también aísla con garantías, pues su elevado calor específico lo hace ser un material con las características idóneas. Tarda horas en transmitir el calor y tiene un importante desfase térmico. En lo que se refiere a su respuesta ante el fuego, la celulosa ofrece una reacción formidable, ya que se comporta con propiedades casi inflamables en espesores de cien milímetros o por encima de esta cifra (clasificación B-s2, d0).

Por su parte, la celulosa en espesores por debajo de los cien milímetros se incluye en tiene una clasificación de Euro clase E, en referencia a la respuesta al fuego. La letra E indica que la celulosa, como material, puede aguantar una breve embestida del fuego, sin que las llamas se propaguen.

Acerca del proyectado en húmedo de mortero de lana de roca

A partir de rocas volcánicas, calentadas a su vez en unos hornos especiales que se encuentran a mil seiscientos grados, puede conseguirse la lana de roca; el resultado serán fibras con la capacidad de mantener inmóvil en su interior el aire, algo que favorece enormemente el aislamiento de la temperatura. La lana de roca puede resistir hasta mil grados sin fundirse, de ahí que sea tan recomendable frente a la amenaza del fuego.

El mortero de lana de roca proyectado está compuesto por una serie de partículas de lanas minerales con procedencia en las rocas basálticas; los aglomerantes hidráulicos y los agregados en contra del polvo también forman parte de este material, que para nada es tóxico ni está compuesto por productos nocivos. Su aspecto habitual suele ser el de unos copos livianos en gris claro. Protege las estructuras metálicas dentro del intervalo que va desde R 30 a R 240 y repele la amenaza de los roedores. Al estar dentro de la clasificación EUROCLASE A1, podemos aseverar que la lana de roca responde de manera excepcional frente al fuego, lo que aporta gran seguridad y tranquilidad a los inquilinos.

Acerca del Jef Spray de Supafil de Knauf

Se trata de una técnica para aplicar productos de aislamiento térmico a granel. Se usa para la rehabilitación de muy diversos tipos de edificios; además se aconseja su uso en aparcamientos que sean viviendas en la zona superior. Por medio de la proyección en húmedo pueden aplicarse aislamientos de hasta veinte centímetros de espesor. Para aislar los aparcamientos y garajes, el aislamiento térmico proyectado en húmedo con mortero de lana de roca, celulosa o Jef Spray de Supafil es una opción más que acertada; ofrecerá unas temperaturas cómodas y protegerá de la amenaza del fuego.

¿Cuáles son los mejores materiales para aislamiento térmico?

Aunque muchos de los materiales suelen dificultar el paso del calor y del frío a través de ellos, solo algunos lo hacen en mayor medida y potencian esta concentración de la temperatura en el espacio. Entre los materiales con mejor capacidad para aislar podemos citar el corcho, las fibras de poliéster, el poliuretano proyectado o expandido, la lana de vidrio, la lana de celulosa, la lana de roca, la lana mineral o el poliestireno expandido.

En cualquier caso, hay que tener muy presente que los materiales que gozan de unas mayores prestaciones para aislar son aquellos que teniendo un espesor menor son capaces de producir un aislamiento similar al de materiales de mayor espesor. Ahora bien, tendremos que tener muy claro qué espacios son los que queremos aislar, porque en función de esto necesitaremos apostar por unos u otros materiales.

Por ejemplo, para el aislamiento térmico de cubiertas planas, de tejados o de cubiertas inclinadas, lo mejor es echar mano de aislamientos de poliestireno extruido, de poliuretano o de lanas minerales, ya que protegerán de la acción del agua al tiempo que resguardarán la temperatura del interior.

En lo que se refiere a la protección térmica de habitaciones o espacios del interior de una vivienda, tal vez usar lana mineral de fibra de vidrio o de roca sea una buena idea; también decantarse por aislantes térmicos ecológicos, como el geotextil o el corcho, sea una alternativa interesante que es lo que pusieron desatascos Albacete en su lugar de trabajo.

En cualquier caso, deberemos conocer que el mejor material para ejercer como aislante térmico será el que aglutine una serie de características tales como las siguientes: comportarse bien frente al fuego, compaginar el aislamiento térmico con el aislamiento acústico, tener una alta resistencia térmica, tener una baja conductividad, proteger contra el frío y el calor que acechan en el exterior dependiendo de la estación del año, tener una resistencia al paso del calor que retarde la entrada de altas temperaturas en verano, etc.

¿Cómo se puede aislar térmicamente una casa o local?

Lo primero que habrá que ver a la hora de aislar térmicamente una vivienda o un local es conocer muy bien las características y la morfología del edificio; en función de estos matices, luego deberá elegirse el material aislante más preciso y certero. También será importante comprobar que el espacio no tiene puentes térmicos, es decir, que el interior va a protagonizar todo la maniobra sobre la estructura.

Lo más normal será aislar por el interior, para lo que podrán emplearse dos métodos: el trasdosado interior, que se basa en la colocación de paneles fijos que aíslan todos los muros que dan al exterior también; y la inyección en cámara, ideal para incluir aislantes entre las dos capas de ladrillos que a veces tienen las paredes del interior de la vivienda.

En cualquier caso, a la hora de llevar a cabo la intervención también deberá valorarse si hay que aislar los suelos, los techos, las ventanas, las puertas y los tejados. Y es que cualquier rincón de la casa contribuirá a conservar la temperatura que se ha impulsado. A veces, medidas tan sencillas como sellar bien los puntos débiles de la casa pueden ser de gran ayuda.

Otros complementos para lograr el aislamiento térmico pueden ser la colocación del doble cristal contra la condensación, la instalación de burletes en ventanas y puertas para sellar todos los marcos, la construcción de muros con cámaras de aire, el establecimiento de barreras de vapor contra la humedad, etc.

La lana de roca o la lana mineral pueden convertirse en grandes aliados del usuario que haya decidido de una vez por todas completar el aislamiento térmico de la casa donde vive o del local en el que trabaja. No obstante, como no podía ser de otra forma, rodearse de profesionales del sector y pedir ayuda profesional suele ser el camino más correcto y seguro que tomar.