Aislamiento térmico de paredes

El aislamiento térmico de paredes tiene que afrontar el reto de conservar la temperatura doméstica poniendo su atención en las diferentes divisiones interiores de un espacio común. Así, deben aislarse las diferentes zonas de la casa a través de los tabiques y paredes, que son elementos que no están en contacto directo con las pisadas de las personas, ni con la acción de la lluvia y el calor, salvo en las paredes que dan al exterior de la vivienda.

En estos casos, la lana mineral se antoja como una de las mejores soluciones para ejercer de aislante, ya sea lana mineral de fibra de vidrio o de roca. Por otra parte, si se prefiere optar por un aislamiento térmico con cariz ecológico, tal vez sea una buena idea recurrir al corcho o al geotextil, materiales idóneos.

Entre los aislamientos minerales que hemos recomendado para las paredes, la lana de roca ocupa un rol importante; se trata de un aislante fabricado a partir de la roca volcánica que se funde, y además puede aislar contra la propagación del ruido y del fuego de una manera idónea. Por su parte, la fibra de vidrio, fabricada a partir de arena fundida, es ideal para paredes interiores de la casa; para paredes del interior de la casa, suele aplicarse con una densidad que anda entre los veintitrés y los cuarenta kilogramos por metro cúbico.

No obstante, para todo el tema de tabiquería y de paredes de la casa, hay otros materiales muy recomendables por los expertos en la materia. Además del corcho o el geotextil, el poliuretano extruido puede ofrecer grandes prestaciones en el aislamiento térmico de paredes interiores. Para paredes interiores de fábricas, despensas o talleres, en los que tenga que mantenerse una temperatura adecuada para vinos, alimentos y demás materiales con sensibilidad térmica, los paneles de sándwich (con capas metálicas y materiales como la espuma de poliuretano) son perfectos.