Maneras de aislar de cámaras de aire con aislamiento de fibra dentro

Acerca del poliuretano de baja densidad

Al intentar aislar térmicamente una vivienda, nos toparemos con fachadas que pueden tener cámaras de aire rellenas con aislamientos previos, ya sean de lanas o fibras, pero que se han desgastado con los años. La solución en estos casos puede venir de la mano de la inyección de poliuretano de baja densidad de celda abierta; así se comprimirán las lanas, se mejorará el aislamiento, se reducirán las pérdidas y se luchará contra las emisiones contaminantes.

La inyección de espuma rígida de poliuretano en la propia fachada podrá aislar de una manera solvente; en las fachadas de doble hoja, cuando ofrezcan un espacio entre el muro exterior y el interior, se podrá inyectar poliuretano de ladrillo, cemento, yeso laminado, hormigón, madera o metal. El poliuretano se inyectará como espuma líquida en la cámara de aire de la fachada, de manera que podrá extenderse por el interior y hacerse rígido, por lo que acabará aislando y gozará de baja densidad.

Este sistema resulta del todo actual y efectivo; la inyección del poliuretano en cámaras de aire con espuma de baja de densidad hace que la conductividad térmica se ala idónea y que la espuma se reparta en las cámaras de aire.

Hasta la década de los ochenta no se empezó a incluir aislante dentro de las cámaras de aire, que hasta entonces permanecían vacías. Desde el 80 hasta el 95 las cámaras se rellenaban con placas de escaso espesor que podían inyectarse o insuflarse; a partir del 96, la lana mineral, de roca o de otro tipo, empezó a rellenar las cámaras de aire, totalmente o dejando aún espacio. Luego la espuma de poliuretano empezó a emplearse más, siendo ideal para comprimir los aislantes hasta en un ochenta por ciento.

Acerca del poliuretano

Se trata del aislamiento resultante de la reacción química del poliol (es un derivado de la caña de azúcar) y del isocionato (es un derivado del petróleo); ambos productos dan lugar al poliuretano cuando se combinan a una presión concreta y  a una temperatura de entre treinta y ocho y cincuenta grados. Este asilamiento plástico no resulta natural, aunque sí respeta el medio ambiente, ya que puede reciclarse.

La espuma de poliuretano de inyección tiene las características siguientes:

  • Alta resistencia térmica
  • La técnica de aplicación para esta espuma es la inyección.
  • Puede instalarse en zonas donde haya cavidades con un espesor mínimo de veinte milímetros
  • Es hidrófilo, se comporta bien frente al agua o la humedad
  • Es bueno para el calor del verano.
  • Bajo calor específico: 650  julios
  • Bajo comportamiento al fuego: Euroclase E
  • Bajas prestaciones acústicas (cincuenta por ciento de celdas abiertas)
  • Bajo desfase térmico (hasta seis horas en espesores de 200 y 250 milímetros)
  • Baja conductividad térmica (0,038 w/m*k), parecida a la de la lana de roca

Poliuretano inyectado. Ventajas

  • Reduce el ruido aéreo del exterior, merced a su estructura de micro celdas abiertas
  • El carácter adhesivo del poliuretano favorece que se consoliden las dos hojas de la fachada
  • Mejora el comportamiento térmico y el confort, ya que elimina las infiltraciones de aire exterior
  • Respecto a su aplicación, lógicamente, no disminuye el espacio habitable, pues se inyecta en el interior de la cámara de aire y, por lo tanto, su puesta en obra no genera molestias al usuario.
  • Garantiza el llenado total de la cámara de aire, se adapta a cualquier geometría y no sufre asentamientos con el trascurso del tiempo.
  • El poliuretano hace que no proliferen hongos o microorganismos y es un material inocuo con una gran duración y vida útil superior a 50 años