Aislamiento térmico de suelos

En lo que se refiere al aislamiento de los suelos de las viviendas, lo primero que tenemos que tener muy claro es que los aislantes han de colocarse sobre el propio forjado de hormigón, de manera que la temperatura pueda conservarse en el interior con garantías. Esto es importante para que, por ejemplo, en los bloques de pisos, no se pierda el calor de la calefacción en invierno ni el frescor del aire acondicionado en verano; la situación se agrava en esos pisos de la primera planta que tienen debajo locales o garajes.

Entre el mortero y el aislante se debe colocar por lo general una lámina de polietileno que actúa como impermeabilizante; en los suelos radiantes sería conveniente colocar la lámina de polietileno entre el sistema de calefacción por conductos y el propio aislante. No obstante, pasando a centrarnos en los materiales que favorecen un mayor aislamiento térmico, no podemos dejar de nombrar el poliuretano extruido y la lana mineral, ya que ambos serían del todo recomendables.

Aislamiento térmico de suelos en Madrid y Guadalajara

En esta misma tendencia, para garantizar la conservación de la temperatura fijando el aislamiento en los suelos, tenemos que destacar también la gran ayuda que puede aportar el poliuretano extruido; este material liso se sirve en planchas de ciento veinticinco centímetros de largo por sesenta centímetros. Resulta propicio para evitar que la vivienda pierda energía de una manera casi inapreciable.

Es por eso por lo que es tan importante rodearse de aislamientos térmicos de calidad –también en los suelos-, porque la eficiencia energética y la eficiencia térmica mejoran de forma considerable. El suelo laminado podría ser otra alternativa interesante. En cualquier caso, siempre es aconsejable pedir asesoramiento a los expertos del sector, a esos especialistas que sabrán ajustar la respuesta en aislamiento térmico a las características de la propia vivienda en la que se va a intervenir.